sábado, 12 de enero de 2013

La garganta de Paul McCartney


En este blog ya nos hemos referido a las cualidades de Paul McCartney como compositor, como instrumentista y como cantante. Son tres competencias que, desde un punto de vista probabilístico, resulta muy anormal su convergencia en un solo individuo. Paul alcanza altas cotas de virtuosismo en las tres. Si a esto añadimos que este individuo nace en la misma época, en la misma ciudad y en el mismo barrio que el mejor compositor de música popular del siglo XX, y tienen un amigo común que los presenta, es señal inequívoca de que un ente que trasciende a nuestro entendimiento, dotado de conciencia, ha querido por alguna razón, hacernos un regalo. Sino de qué otra forma se puede explicar el encuentro Lennon – McCartneyEn todo caso, a lo que ahora quería referirme es a las cualidades como cantante de Paul McCartney

También  hemos comentado las elaboradas armonías vocales del cuarteto de Liverpool, pero Paul, como solista, tenía unos registros mucho más amplios que John Lennon, y que, obviamente, George Harrison. Ringo cantaba, sí, pero siempre lo hizo en el mismo rango (el rango de Ringo), salvo contadas excepciones como la peculiar Good Night con la que cierra el Disco BlancoPaul podía presentar con una gran nitidez una voz casi femenina en canciones como Hello Goodbye hasta sumergirse en notas graves como en Golden Slumbers. Exhibe una potencia difícilmente igualable cuando tiene que subir en frases como I didn't know what I would find THERE de Got to get you into my life,  lo que convierte a esta canción, y otras muchas canciones de similar naturaleza,  en fuente de frustraciones para todo aquel que quiera versionarla. Puede desgarrar su garganta con total comodidad en temas memorables como Helter Skelter, Birthday, Why Don't We Do It in the Road? (las tres del disco Blanco) o en la impracticable Oh Darling. Pero lo que siempre me ha llamado la atención es el recurso vocal que inventa para Get Back, que hasta entonces no había explotado, ni vuelve a utilizar que yo recuerde en el resto de su carrera. Ese agudo impostado que tiñe todo el tema de una peculiar pátina es un alarde que, curiosamente, no necesita recurrir a él en ningún otro tema posterior.Lógicamente estamos hablando de otra época. 

Paul ha conservado durante mucho tiempo buena parte de sus aptitudes como cantante, pero ahora tiene 70 años y debe recurrir a diversas técnicas para poder resolver las canciones.  Incluso hay temas que, obviamente, ya no podría hacer en directo. Pero ese es un camino, el de la decrepitud física, que con mayor o menor fortuna atravesaremos todos. De él nos quedan sus discos en los que, como en I´ve Got a Feeling, no dejan nunca de aplacarse sus gritos, y como ocurre con Carlos Gardel, también aquí podemos decir: Paul cada día canta mejor.



23 comentarios:

  1. ¿Y su espléndida versión de "Long tall Sally"? ¿Hay alguna garganta blanca capaz de alcanzar esas endiabladas notas?

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  2. Cosas así solo le salían a él y al Little Richard.
    Eso es lo increíble de Paul: No es un cantante. Paul es muchos cantantes, casi tantos como canciones. Estaba dotado de unas cuerdas vocales camaleónicas.

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    1. Muy buena comparacion ... y ahora que lo dices es asi muy pocos con esos gritos

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  3. Ese pretérito imperfecto de la última frase...¡ay!

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    1. La creatividad no tiene porque estar sujeta a la implacable ley natural de la oxidación celular. Las cuerdas vocales,...no tienen escapatoria.

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  4. Buena entrada. Parece increíble que a estas alturas tengamos que seguir reivindicando la figura de Macca o sus excelencias musicales. Para mi tiene una de las mejores voces que existen para el Rock (con mayúscula) y desde luego queda demostrado en una mis favoritas: I'm down.

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  5. Que tema más bestial y como lo canta el tío.

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  6. Muy buena entrada, me fascina la voz de Paul y la cantidad de registros en los que es capaz, no de moverse, sino de dominar! Como interpretación vocal suya me quedo con "Oh, Darling" que según tengo entendido le hubiera gustado cantar a John, pero.. para mi es insuperable, cosa que comprobé cuando intenté versionarla con la guitarra.. Tremenda!

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    1. Es justo a lo que me refería con la frustración que supone versionar algunas canciones. Hay veces que parece muy fácil todo lo que hace Paul McCartney cuando canta, pero luego lo intentas repetir y no llegas. Luego están temas como Oh Darling directamente inaccesibles. Mejor solo en la ducha.

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  7. Mis comentarios de ayer han desaparecido. Bueno... decía sólo que comparto plenamente esa visión "providencialista" de la aparición de los Beatles.

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    1. Vi tu comentario en mi correo pero no se visualizó en ningún momento en el blog. Es lo que tiene hablar de la Providencia, que aparecen los Poltergeist.
      Te decía que la humanidad siempre ha explicado el mundo inexplicable con el pensamiento mitológico. No tenemos otro recurso para comprender cómo se juntaron Lennon y McCartney, je,je.
      Un abrazo.

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  8. Cada vez que veo el Let it Be film, más allá de babear siempre con su intro al piano, es una de las tomas en las que están rodando I ´ve got a feeling. Están enfrascados practicando el estribillo, y Paul, en su linea, regañando didácticamente a Lennon sobre cómo debe ser el punteo en ese tema. Su tema. Bien, se paran, el silencio dura varios segundos para estallar en añicos poco después y retomar desde el estribillo con un Paul que calienta su garganta de 0 a 100 en 2 segundos, dotándole de una fiereza vocal a I ´ve Got a Feeling que ni tan siquiera en el tema original que finalmente salió en el disco logró alcanzar...

    Es más, él mismo se emociona/asombra/excita al ver lo bien que le ha quedado y suelta un "Good Morning" con el brazo en alto como cuando el perro más grande del parque marca territorio en un árbol. Impresionante no, lo siguiente. Y luego era el blando. Pero vaya, ya se sabe, la morsa era Paul...

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    1. Realmente delicioso y fascinante. Sí, amigo.

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    2. Ah, esa parte de Let it be es gloriosa. También me gusta mucho I've got a feeling en el tejado: es muy potente Paul, la cara se le deforma de la energía que rompe la frialdad de ese día en el tejado.

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  11. No por nada es ``el hombre de las mil voces``... Una de mis canciones preferidas es GOLDEN SLUMBERS, definitivamente una delicia total. Lo mejor es que cada una de sus interpretaciones nos transporta a un lugar fantástico del cual jamás desearíamos salir..

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    1. Una voz potentísima en Golden Slumbers. No podría estar más de acuerdo.
      Un saludo Klaus.

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